Ante un silencio como aquel, sólo pude mirarte "de reojo" y bajar la mirada como si de una persecución se tratara, como si por exhibir rapidez de reflejos fuera a escaparme, como si tú, y yo, fuéramos a desaparecer por una milésima de segundo, y se acabara aquel momento, cuanto menos, incómodo...
Temblaba, sudaba y mi corazón hacía esfuerzos por salirse del pecho... mientras yo... ¿respiraba? o lo intentaba... eso sí, despacio, pensando que de repente, una aspiradora de enormes dimensiones me absorbería y devolvería más tarde a la arena del fondo del mar. O de algún lugar inhóspito cualquiera, o ..., donde fuera menos frente a ti. En este preciso instante tardío.
Mis ojos se tornaban cada vez más lejanos, y los tuyos, blindados. Mis dedos te apretaban a la par que mis brazos te rodeaban..., en mi mente, claro. Mis dedos físicos estaban completamente paralizados tras la tela de los bolsillos de mis vaqueros desteñidos y rasgados. Aquellos que tanto me gustaron cuando los vi en esta misma tienda... De pronto los recuerdos duelen. Y miro la puerta.
Quizás sólo quería esfumarme. Estar a salvo. Y tú... ¿tú? No tengo ni idea... Tú seguías siendo, de alguna manera, aquel crío del jardín de infancia con ojos verdes y un pañuelo de tela que salía de tu bolsillo... Con los ojos rojos y tan hinchados que no podías cerrarlos... Aquel que luego pasó de hacerse pis sobre unos pantalones rosados, a llevar el pelo largo y enredado. Y tras él, tus ojos. Tal vez hinchados...
Y un cigarrillo que estabas a punto de encender, entre tus dedos.
Lo cierto es que no sé en qué momento sucedió, pero el caso es que me giré y al volver a la misma posición, ya no estabas. Entonces no sé si me alegré o no tanto... Y al salir del comercio, justo en la puerta, una margarita deshojada reposaba sobre el tercer escalón de salida y no pude evitar sonreír, al ver cómo un niño la sujetaba entre sus dedos, un niño con los ojos más verdes que había visto, o tal vez sólo fuera un efecto visual derivado del contraste con el rojo de la hinchazón de sus ojos... En su otra mano, un pañuelo de tela sucio...
Dos metros a su izquierda, una niña que saltaba y hacía de todo con tal de hacerle reír.
Y más sonrisas.
18 jul 2009
2 feb 2009
Para ti
Un día de tu vida, o tu vida en un día. Un arcoiris que seduce desde rascacielos hasta una arboleda de algún pueblo perdido... o no tanto. Muchos colores que se expanden y contraen consecutivamente,de forma involuntaria, quizás...
Una buena mano de cartas, una tarde de febrero, una sonrisa con dedicatoria, un sentimiento efervescente, un sueño bonito y recurrente que retuerce mis noches, una canción: cada nota, un recuerdo, tú en mi cabeza, el reloj que no se cansa de correr, el tiempo difuminado, saber lo que piensas, y querer saber más, un cuento de esos de hadas y duendes, finales alternativos, futuros inciertos y pasados imperfectos...
Volar alto contigo siempre me hace sentir que el cielo está más cerca. Es como si la cámara lenta se adueñara de todos mis planos. Como si querer(te) bastara y sobrara para conseguir el resto.
Por eso mis palabras, y las que no escribo, para decirte todo lo que a veces no hago, para gritarte por escrito que ya no sé cómo decirte que este tiempo contigo ha sido el más especial de los vividos.
Una buena mano de cartas, una tarde de febrero, una sonrisa con dedicatoria, un sentimiento efervescente, un sueño bonito y recurrente que retuerce mis noches, una canción: cada nota, un recuerdo, tú en mi cabeza, el reloj que no se cansa de correr, el tiempo difuminado, saber lo que piensas, y querer saber más, un cuento de esos de hadas y duendes, finales alternativos, futuros inciertos y pasados imperfectos...
Volar alto contigo siempre me hace sentir que el cielo está más cerca. Es como si la cámara lenta se adueñara de todos mis planos. Como si querer(te) bastara y sobrara para conseguir el resto.
Por eso mis palabras, y las que no escribo, para decirte todo lo que a veces no hago, para gritarte por escrito que ya no sé cómo decirte que este tiempo contigo ha sido el más especial de los vividos.
Arte y publicidad
Oliviero Toscani, el creativo más polémico, desde mi punto de vista, del mundo publicitario actual.
Archiconocido por sus trabajos para la marca Benetton. También por la controversia que trajo aquella campaña contra la anorexia que seguro que todos recordarán.
Toscani, transgresor, diferente, precedente, quizás..., uno de los grandes, se mire por donde se mire, porque ha conseguido lo que pocos: dejar su "marca" impresa en cada uno de sus trabajos, a veces duros, de un extremo realismo que no deja de poner los pelos de punta a aquel que lo contemple, a pesar del paso del tiempo, a pesar de sus detractores, a pesar de los pesares.
En una época en la que se apuesta por algo distinto, por el "respeto", por mantenerse más al margen que él. Hoy en día la publicidad parece optar por otras vías, unas más seguras, más leves. Intentar que nadie se sienta ofendido.
Él cree que es mejor mostrarlo todo. Aunque hay quien opina que siempre es más acertado guardarse la peor parte.
¿Ustedes qué opinan?
Archiconocido por sus trabajos para la marca Benetton. También por la controversia que trajo aquella campaña contra la anorexia que seguro que todos recordarán.
Toscani, transgresor, diferente, precedente, quizás..., uno de los grandes, se mire por donde se mire, porque ha conseguido lo que pocos: dejar su "marca" impresa en cada uno de sus trabajos, a veces duros, de un extremo realismo que no deja de poner los pelos de punta a aquel que lo contemple, a pesar del paso del tiempo, a pesar de sus detractores, a pesar de los pesares.
En una época en la que se apuesta por algo distinto, por el "respeto", por mantenerse más al margen que él. Hoy en día la publicidad parece optar por otras vías, unas más seguras, más leves. Intentar que nadie se sienta ofendido.
Él cree que es mejor mostrarlo todo. Aunque hay quien opina que siempre es más acertado guardarse la peor parte.
¿Ustedes qué opinan?
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Esto es Absolutamente Genial.
Extracto de la película "El lado oscuro del corazón"
No te salves, Mario Benedetti