Cierro todas las ventanas y puertas para contener este momento. Ten cuidado al entrar.
Que no se nos vaya.
21 ago 2011
Auto-encierro voluntario
20 ago 2011
14 ago 2011
13 ago 2011
Balcón con flores
3 ago 2011
En los bolsos de las chicas nunca se encuentra nada
7 jul 2011
Irrepetible
27 jun 2011
¿Aún no lo entiendes?
25 jun 2011
22 jun 2011
Cada dos por tres
Los ni de broma se disfrazan de quizás y se ríen de todos los que, sin saberlo, asienten y se sientan a ver si sucede en algún momento... Junto con el futuro, que ya no puede más, le duele tanto la tripa de reír que sus carcajadas se han vuelto mudas, por todos esos que viven para él; mientras que el presente insiste en pagar campañas de publicidad a todo el que se las oferte y si no, las busca, para lavar su imagen y conseguir notoriedad. Vive aterrado. Porque la gente finalmente lo obligue a mudarse al Olvido. Y eso está tan lejos que ni sabría cómo llegar... Y mucho menos volver.
14 jun 2011
(Des)conocida
La cuestión es que en mi estupor, y la sensación más intensa que había experimentado nunca, de no dar crédito a lo que veía... O más bien, por el hecho de no ver(me), no paraban de aparecer preguntas.
¿Entonces el espejo miente? ¿O soy yo la que creo verme por simple rutina?
Si no me reconozco ni a mi misma, ¿cómo conocer a nadie más?
Llevo todo el día con la mano puesta justo en la intersección de los límites de las fibras de esa cuerda. Pero no tengo fuerza suficiente para un golpe seco y certero. Que desenredara algo o, sencillamente, arramblara con lo que encuentre a su paso.
He decidido volverme a auto-presentar, a ver qué pasa.
11 jun 2011
Mi primera despedida
Sabes lo mal que se me da abrazar, besar y mover la mano hacia ambos lados. Sabes que me duele la voz cuando pronuncio esa palabra. Sabes que estoy para todo menos para decirla. Para decír(te)la
Y te vas. Vaya que sí te vas.
Aunque esta vez sin aviones, trenes ni coches. Sin maletas ni equipaje de mano. Sin cajas. Sin carpetas en fila. Sin ropa por doquier...
Esta vez sigues aquí. Sin estar.
Y me quedo cual estatua de sal, atónita. Porque has conseguido presenciar, y que presencie, mi primera despedida.
Estarás contento.
6 jun 2011
El charco que quería ser piscina
30 may 2011
Próxima estación: Tu vida
Lo cierto es que no recordaba esas palabras que escuchó por primera vez de su boca. La misma que le costaba un mundo olvidar, de labios trazados, delicados, como en un lienzo, matemáticamente calculados para que cuando se estamparan en algún lugar, dejaran huellas imperecederas. A pesar del tiempo.
Le costó pero consiguió trasladarse algunos años atrás, cuando la brisa era el único de sus problemas. El viento soplaba, bravo, sin ningún complejo, llevándose sus restos de sentimientos, tirándolos por tierra. Y la arena en la boca. Eso sí era del todo molesto. Pero la sensación del aire envolviéndole los pies mojados por el mar le quitaban peso a todo. Incluso a que su cabeza no siguiera allí, con él.
Mirar su muñeca, como si echara en falta un en-mala-hora-concebido instrumento para medir artificialmente sus momentos. Qué paradoja... Y la ventana siempre abierta de aquella casa algunos metros más allá, con las cortinas blancas, de lino, volando hasta el mar. No entendía cómo no se mojaban. Siempre estaban de un blanco radiante... Le dolían los ojos de mirar, y no paraba de hacerlo hasta que las lágrimas le advertían que ya no podía seguir haciéndolo. Y todo se le volvía blanco...
Y de golpe al momento actual.
Sobre aquella cama, doble, con una plaza libre. Con una manta que en invierno era demasiado poco cálida y en verano siempre se pasaba de caliente. Y la almohada cansada, sobre su cabeza. No debajo.
Mientras le daba vueltas a su mundo con el dedo pulgar, le hacían cosquillas las plumas que se le escapaban al cojín por entre los dedos, en el brazo derecho. Y le dolía la oreja de imaginarse que sonaba el teléfono.
De repente aquel ruido otra vez. Y ese temor recurrente...
Como si ese fuera el último tren posible. Como si no fuera a volver a pasar. Pero le faltaba un toque, un ligero empujón para caer de esa cama y salir corriendo.
28 may 2011
Sushi para cenar
22 may 2011
Letras
15 may 2011
Un trocito de sur
23 abr 2011
Aparcada
17 abr 2011
Y un barco
Para ese entonces ya tengo construidas tres ciudades en dos continentes.
Y un barco por estrenar.
Adiós
Lo peor del adiós
es cuando se derrama
cuando pesa y te estorba
cuando te encoge, cuando te apaga
Lo peor del adiós
es tirar la toalla
romper una lanza
a favor de perder la batalla
Lo peor del adiós
es cuando no basta
cuando se disipa
pasa desapercibido y te aplasta
Lo peor del adiós
es que no te salga
cuando se te atasca
y te secuestra las palabras
Lo peor del adiós
es que haga falta
Lo peor del adiós
es cuando te vayas
8 abr 2011
Poesía
19 mar 2011
Tiempo en estado líquido
Entre las vías sólo pudo escuchar el rudo estremecer del que, a su lado, rugía como un león herido. Su eco le ensordecía lento. La sangre le enrarecía las ideas, le emborrachaba, le manchaba el pecho. Los hilos con los que le habían estado moviendo se le debieron caer a alguien y estaban anudados a algún tren que no paraba. Sin salidas de emergencia. Y eso que la velocidad nunca fue su fuerte.
Su única forma de salir de la corriente era la misma que otras veces, cuando se le perdían los papeles, le había salvado cuando nadie hubiera apostado nada por ello. Ni siquiera ella misma.
Tenía tantos latidos apretándola por dentro y el miedo derramado por el suelo.
Nunca había estado acostada sobre un charco de tiempo.
11 feb 2011
7 sentidos
10 feb 2011
Febrero.
8 feb 2011
Rarezas
Hoy me he tirado 23 horas moldeando las nubes de tu cielo y he perdido la única hora que me quedaba suelta.
6 feb 2011
Ya pensaré qué hacer

Ya pensaré qué hacer después. De momento...
Me dejaré desenredar las pestañas anonadadas, adosadas de serie. Me dejaré hacer por mis sábanas. Esta noche no se lo pondré nada difícil. Comentaré el amanecer con mi almohada, sin tapujos. Me dormiré entre burbujas de cafeína y despertaré con sueño precocinado. Y desayuno sin azúcar; sin servir.
Desbloquearé dos o tres veces mi capacidad de atención para que me funcione cuando me pierda leyendo entre las líneas de tus palabras. Dudaré de mis dudas endeudadas hasta la médula. Por si acaso. Y ni hablar de las tuyas... translúcidas, promiscuas.
Me desprenderé de lo que amenace mis miedos capicúas. Me desnudaré de veces que siento tambalear lo que está por venir y me recolocaré la falda. Esperando. El viento que me baile el agua.
Agitada.
Sin sal.
Preguntaré por si alguien me pudiera donar un poco. El viejo truco para conocer al vecino guapo. El cielo que gruñe. Mi estómago me encoge la amplitud de miras. Me arranca el escenario torcido. Me recoge las lágrimas. Su fetiche más preciado...
No debí contar ovejas anoche. Siempre te veo pasar y te quiero al doblar la esquina. Hasta que vuelves a cruzar. Y el semáforo me avisa de que ya no... Y mi tiempo aprieta el acelerador... Y te me pierdes por entre las rayas de la autopista. Sin luces tenues ni músicas apropiadas...
Y tomaré biodramina para el día a día. Para contar las vueltas que me dan las olas de la vida, cuando me pillan... O me dejo pillar.
Ya pensaré qué hacer después. De momento...
Tengo una lista -de lo más sugerente- de maneras de enrollarme entre las mantas.
3 feb 2011
Otro blog!

30 ene 2011
Felicidad. Instantes

No me digas que no te acuerdas de aquella vez, cuando se nos terminaron los rollos de papel escritos y reescritos por anverso y reverso, y la tinta amenazaba con comenzar a escasear.
No me digas que no la sentías, lenta…, ingenua..., disparatada… Felicidad.
29 ene 2011
Un puñado de frases sueltas
10 ene 2011
Ya.
sabemos apreciar las realidades, que se nos derraman encima como un café ardiendo y nos muerden la falda como perros rabiosos, desgarrando los bordes de las mañanas. Y es que nos derrumbamos como si nos cayera el dominó del cielo, pieza por pieza. En lugar de levantarnos y correr, escapar de ese momento en que nos parece ver de reojo pasar por nuestra cabeza la leve idea de que no podemos más. Y cuando ya estemos lo suficientemente lejos, nos plantearemos si de verdad es lo suficientemente lejos. Y entonces nos parecerá cerca hasta el rincón más recóndito, hasta la caricia más fría, hasta el silencio manoseado, calculado y mágicamente estructurado.
luegos. Para cuando
ya sea tarde.27 dic 2010
Instrucciones para volver a casa por navidad y no morir en el intento
13 dic 2010
(i)Lógicamente desbocadas
9 dic 2010
Otra persona

21 nov 2010
Un roto para un descosido
Caminaba sin andar, reía sin abrir demasiado la boca, vivía sin estar (incluso a veces sin ser)... Bebía cerveza sin alcohol a solas, en la barra del bar más recóndito del pueblo más insospechado. Vivía en una ciudad, completamente absorbido por las masas. Y no le disgustaba. Tenía una rutina de tareas diarias que atormentaría a algunos. Le disgustaba en lo más hondo el sudor de su toalla en el gimnasio, casi más que las agujetas de después. Odiaba cuando llegaba antes a la estación y el autobús no estaba donde debía. Detestaba los cambios de última hora y la incertidumbre. Se creía una persona que no era hasta que un día fue al supermercado.
Necesitaba peras (a última hora) para una receta para la que había comprado todos los ingredientes con la suficiente antelación, pero olvidó las peras. Con muy pocas ganas y una cesta de esas con ruedas, se dispuso a buscarlas en aquel laberinto de estanterías repletas. Finalmente, peras en mano su tímida mirada se estrelló con unos desbocados ojos saltones. Marrones y verdes. Sonrientes y grandes. Enormes. Le intimidaron. Se dio la vuelta y continuó su ritual hacia la caja para pagar. Ella le siguió y se colocó justo detrás. Unas cuantos cruces de palabras y roces de dedos sin querer hicieron el resto y en unos minutos compartieron cocina, pastel y risas.
Ella era su antítesis. Bebía sin control, caminaba con paso firme y a zancadas, reía siempre a carcajadas y vivía al 100% cada uno de los segundos de su existencia. Desde el principio, y no concebía hacerlo de otra forma. Iba al gimnasio y el sudor le parecía lo más natural del mundo. Adoraba compartir cada una de las cosas que le sucedían con alguien. Eso le daba sentido muchas veces a los sin-sentidos de su día a día. A los dos les encantaba ver llover, bailar delante del espejo y cantar en la ducha. Aunque no lo hacían demasiado bien... Compartían mucha magia, ganas y química.
Poco después, a pesar de que habían logrado construir, como si de piezas de Lego se tratara, una cantidad de momentos difícil de enumerar y describir, cada uno decidió que por su cuenta le iría mejor. Y tomaron distintos rumbos.
El caso es que él ya no se acordaba de su él de antes y ella tampoco. Hasta que un día fueron a la librería.
7 nov 2010
Llegados a este punto...
30 sept 2010
Volver
3 sept 2010
Cómo un 'clack' activa una sonrisa
25 ago 2010
Texto recuperado
Hablo de ese momento en que dejas de ser tú el que miras algo y comienza a ser otro el que te mira a ti mientras miras ese algo en el más absoluto y desgarrador de los silencios... Es justo entonces cuando te planteas ¿Quién mira a quién? ¿Quién miraba primero? ¿Quién es el otro? u otras preguntas como: ¿Soy yo éste que mira, o el otro? ¿Estoy mirando hacia donde creo que miro? ¿Qué estoy mirando en realidad?
Escrito hace ya algún tiempo...
El viaje. Eduardo Galeano
"... Así de simple se reduce todo: Entre dos aleteos, sin más explicación, transcurre el viaje".
Versos
le echa hacia atrás, ensancha el mundo breve
donde puede besarse todavía..."
24 ago 2010
Idas y venidas
23 ago 2010
Reflexiones
en lo que el diálogo, si se cuida, puede lograr, a pesar de los pesares. Y de las diferencias. En ellas reside la riqueza y el crecimiento personal, si eres capaz de estar por encima de ellas, y aprender. 18 ago 2010
Quiero, querer, queriendo... sin querer
13 ago 2010
¿Te acuerdas?
22 jul 2010
22 jun 2010
Preparados... ¿Listos?
17 jun 2010
Palabras
Nunca supo hablar, pero no le hacía falta.
10 jun 2010
El Km 32 de la Autopista del Norte
Hoy, desde lo lejos, he tenido la oportunidad de sentirme más allí que hace mucho tiempo...
Les invito a visitar: http://frasesanonimas.blogspot.com
14 abr 2010
Del amor
2 abr 2010
Non grata
31 mar 2010
Sintámonos vivos
a cada paso del viento...
Empápate de lluvia lenta,
siempre que el sol te respalde
Enrédate en luces blancas
aletea alto, sube puertos
de montaña
Sopla más velas
con o sin tartas
Esculpe fronteras
y luego deshazlas
Construye castillos
de arena con ventanas,
y fuertes murallas
El mar hará el resto
Fúndete con tus sueños
Y sobre todo, vive
a ras de cielo
utiliza las nubes
y siéntete como en casa
Baila descalzo a ritmo
de fuegos intermitentes
"Gato en el Cementerio de Monmartre"

30 mar 2010
Oscuridad buscada
A la par que la música sonaba y las luces de aquel tugurio de mala muerte centelleaban. Y las estrellas, aquella noche, en caparazones, ávidas corazas ante los posibles ataques de sus iguales, dado el espectáculo que presenciaban, se cuidaban de que la historia se repitiera por esa vez, en primera persona...
Deslumbrabas a mis palabras escritas en trozos de tu inercia pasajera, en tantos aviones de hojalata. Como respuesta, mis palabras se disfrazaban para no llamar la atención en tal desfile de máscaras.
Me gustaría tanto haberte dicho en su momento aquel torrente de palabras sin colorantes ni conservantes, sin nada, auténticas, que estaban listas para salir pero en él último momento, conseguí que dieran marcha atrás, por mi garganta, y según bajaban, supe que nunca iba a estar contenta por ello. Más bien al contrario...
Lo cierto, es que lo único que recuerdo con cierta claridad de aquella noche es precisamente el momento en que salimos del bar, la luz de la farola de enfrente te alumbraba sacando a relucir tus peores caras, él a oscuras, yo entre-medias... Tuve que elegir, y pasé al lado de la oscuridad absoluta sin una sola de mis recurrentes dudas. Sin una sola de tus recurrentes miradas.
Sumidos en el más absoluto silencio, el callejón se nos hizo larguísimo y sin salida, y la luna tan lejos ni siquiera alumbraba. La oscuridad se respiraba. Los relojes ya no giraban, el aire amalgamado y tú, ya no estabas.
16 feb 2010
I
3 feb 2010
De espaldas al viento
Que me queman los hielos...
Y me inundan el calendario. De hojas arrancadas las tardes raras. Los años pares y canciones arrítmicas. Si mis números no son primos, no es mi culpa que no te salgan las cuentas. Re-hazlas hasta que algo saques en claro. Y si el cristal continúa empañado, entonces, nada podré añadir a las tantas montañas de palabras caídas.
Y soles sin nombre.
Y lluvias disecadas.
Y princesas azules.
Y ranas heladas. Que ante la pregunta en encuestas acerca de si cambiarían de estado, sus respuestas fueron "no sé, no contesto". Pero sí lo saben.
Aunque no lo sepan.
Y sigo de espaldas. Al tiempo que pasa, encolmado de incertidumbres varias, y miedos inútiles. Ojalá las nubes se asociaran para defender sus formas, evitando así las posibles discusiones que puede suponer el obsevarlas largo y tendido...
No me mires así. Ni te calles. Ni me mientas con premeditación, que se me quitan las ganas.
Sutil diana, sin flechas ni nada. Sólo colores.
Adivina en cuál debes acertar...
29 dic 2009
Fortuit
10 nov 2009
Todo se hace mayor
El caso es que ahora ya todo es Noviembre, y eso sí que permanece- y menos mal- dura y se estira en el tiempo. En el mío. Mi calendario de hojas caídas. Da igual el resto. Como que las hojas caigan y justo tú pases debajo del día en cuestión y una de ellas haga estremecer a tu ojo izquierdo, que se regaña independiente de tu cerebro. Me da tanto igual como que las gotas renieguen de mi piel y hasta de mi jersey cuando lo retuerzo al entrar a casa literalmente empapada y con la respiración entrecortada por correr, bailar y hasta gritar bajo la lluvia. Bajo tu lluvia. Tú, mientras tanto te tomas ese té bajo la lámpara, libro en mano. Me miras y dices tantas cosas sin abrir la boca que me ruborizo de ilusión. Bajo el prisma de una noche paralela. Un día prometido y un niño que mira perplejo, sentado en la acera. Recubierta, ajena a todo lo que la rodea, de lagunas inertes, de aquello que los egoístas no dejaron florecer. Y lo que sí lo hizo.
Todo se ha vuelto tan grande que ya no veo nada. Los años pasan por todos.
Aunque no consuele pensarlo. Saberte a mi lado sí que reconforta.
6 oct 2009
Una historia de ¿amor?
Y ella sacó de su bolso negro repleto hasta el último de sus minibolsillos (interiores y exteriores) una caja de tapones amarillos de esos de goma. Se los colocó y luego volvió a bucear en su universo personal de cosas desordenadas. Esta vez extrajo un lápiz y un papel. También un estuche de lápices de colores.
Él continuaba interpretando su papel cual actor recién consagrado, pero con tanto énfasis, que en determinadas partes, parecía uno de los más reconocidos. Oscar bajo el brazo incluido.
Ella pintó una cara feliz en su papel y la recortó a modo de careta.
Bajo la pintura, a estas alturas le costaba encontrarse.
Él se había perdido hacía años luz por el mismo camino.
Nadie cambió la bombilla cuando era el momento de hacerlo.
Ambos se preguntaban qué había sucedido, cúal fue el minuto en el que sus relojes se des-ajustaron.
Y sus horas ya no volvieron a ser las mismas.
Años después, se reencuentran sin tantos miedos a flor de piel. Con relojes nuevos, deseando ponerlos en hora a la vez.
Ave Fénix
Como aquel beso tan fugaz que casi ni sentiste, cuando aún ni sabías que en los labios albergabas tanto, que decir, que sentir, que probar, que besar.
Como aquel verano entre las zarzas, aún con las heridas abiertas, sangrantes, y lo mucho que me marea ese color tan rojo-espeso, y sin relajar la sonrisa ni por una milésima de segundo. Como si en ello me fuera la vida, como si en ella estuviera la clave para que todo lo demás no dejara de ser más que el decorado. Como si los escenarios de la vida perdieran su efímera relevancia, como si tú no fueras más que mi espejo, en el que mi reflejo ganara bastante, para qué negarlo...
El caso es que de repente sentí que todo se tornaba algo menos oscuro que de costumbre, alguien prendió la luz...
A estas horas, aún me pregunto quién ...