8 feb. 2011

Rarezas


Hoy me he tirado 23 horas moldeando las nubes de tu cielo y he perdido la única hora que me quedaba suelta.
Otro día que se me ha escapado.

Hoy la libertad me mordía el borde de la bufanda cuando corría porque llegaba tarde. Como siempre. Tratando de decirme algo... Como cuando sin palabras, daba un discurso, sentada, frente a mi.

Insalvables, como los filtros de café que me quedaban. A modo de marcadores de libros. Raídos. Extraordinariamente usados. Sin tinta ya, sólo borrones de la que un día teñía sus páginas. Antes blanqueadas.

Escuchar la puerta no es sinónimo de que entres. A estas alturas, tampoco lo es verte. Sólo es síntoma de que te echo en falta. Aunque sólo lo escriba. Y no se me ocurra pensarlo en alto, ni en negrita, y mucho menos pronunciarlo.

Ni a susurros recatados.

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Esto es Absolutamente Genial.

Extracto de la película "El lado oscuro del corazón"

No te salves, Mario Benedetti
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