25 ago. 2010

Texto recuperado

Cuando la realidad se desdibuja y dejas de mirar hacia donde mirabas, o creías estar mirando... Justo en el momento en que todo comienza a girar a un ritmo tan vertiginoso como enredado. Cuando las ventanas no son sólo cristales sino que adoptan otros materiales y usos, al tiempo que los cuadros dejan de ser tan sólo instantes plasmados de una forma casi mágica, para cobrar vida, y tu vida deja de ser la que era para ser ahora una que se desarrolla en el entorno del cuadro que estás, estabas mirando, o simplemente miraste, durante algunos segundos, en algún momento de tu vida, en algún lugar de los que has visitado. Segundos que pasan a ser tu vida actual. Una en la que no caben minutos ni horas, sólo segundos, que van pasando y se derriten y tu cuerpo, con ellos...

Hablo de ese momento en que dejas de ser tú el que miras algo y comienza a ser otro el que te mira a ti mientras miras ese algo en el más absoluto y desgarrador de los silencios... Es justo entonces cuando te planteas ¿Quién mira a quién? ¿Quién miraba primero? ¿Quién es el otro? u otras preguntas como: ¿Soy yo éste que mira, o el otro? ¿Estoy mirando hacia donde creo que miro? ¿Qué estoy mirando en realidad?



Escrito hace ya algún tiempo...

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Esto es Absolutamente Genial.

Extracto de la película "El lado oscuro del corazón"

No te salves, Mario Benedetti
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